Caminar al atardecer


Realizo una maravillosa caminata por la Strada Carnevala, en Medesano, Provincia de Parma. Este pintoresco lugar se despliega frente a mí, con sus tierras llanas que se extienden hasta donde alcanza la vista. El atardecer comienza a teñir el cielo con una paleta de colores impresionantes mientras el sol se despide, pintando de tonos cálidos y vibrantes el firmamento. Transmitir esto en una foto no es posible en su plenitud.  

A medida que avanzo, el campo se despliega a mi alrededor, susurra historias de la naturaleza en cada hoja que roza la brisa fresca. La carretera, testigo del vaivén de la vida, ve pasar autos con rumbo a sus destinos, contribuyendo con su propio eco a la sinfonía sonora de este escenario. El frío acaricia mi piel, recordándome la pureza del momento.  

Los sonidos de la brisa jugando con las hojas de los árboles se mezclan armoniosamente con el canto melódico de los pájaros, creando una banda sonora única para mi travesía. En medio de esta sinfonía natural, experimento una sensación profunda de tranquilidad, como si el tiempo se detuviera para permitirme apreciar la belleza de la vida en su forma más simple y auténtica.  

Cada paso que doy se convierte en una conexión íntima con la naturaleza que me rodea, y siento cómo me llena de la esencia de este lugar. Es un momento hermoso donde la realidad se entrelaza con la imaginación, y la Strada Carnevala se convierte en el lienzo de mis experiencias, pintadas con los colores vibrantes de la vida cotidiana.   

Comentarios

  1. Sempre suggestive le tue foto e le tue descrizioni. Bravissimo!

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    1. Grazie Gianfranco, quello che cerco di fare è trasmettere la quotidianità che vivo, anche se devo dire la verità: a volte non ho abbastanza tempo :D Un grande abbraccio!

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