Parco Ducale: caminar sin detenerse en el corazón de Parma
Ese día hacía frío . Un frío seco, discreto, que no duele pero acompaña. Estaba en el Parco Ducale, muy cerca de la Fontana del Trianon , con la cámara en la mano, sin colgarla, como siempre. Prefiero así. Explorar sin llamar la atención, moverme dentro del espacio sin romperlo, pasar casi desapercibido. El parque estaba vivo . Grupos de personas repartidos sobre el césped, reunidos por afinidades que no necesitan explicación: el idioma, el origen, la costumbre de encontrarse ahí. Conversan, ocupan el tiempo. El Parco Ducale ha sido siempre eso también: un lugar amplio, histórico, nacido en el siglo XVI para caminar, compartir y respirar un poco fuera del ritmo urbano. Pero algo no termina de encajar . En medio de ese escenario aparece ella. Una mujer sola, caminando sin pausa. No se detiene. No observa alrededor. Cruza el parque como quien atraviesa un espacio funcional, necesario, pero no propio. Su cuerpo lo dice todo: no está ahí para...